Moonshine: La destilería del crimen y las carreras de coches NASCAR


En EEUU se conoce como moonshine el proceso de destinar licor ilegal de forma artesanal. El nombre moonshine viene de la ilegalidad del proceso. Durante su historia, esta práctica ha sido perseguida de tal modo que los fabricantes de licor ilegal tuvieron que realizar su labor de forma discreta, a la luz de la luna, al abrigo de cualquier mirada. Se conoce con el nombre de moonshiners a los que lo fabrican, y con el nombre de bootleggers a quienes lo transportaban de contrabando.


Pero lo más curioso del asunto del licor ilegal es como esta ligado a el surgimiento del crimen organizado y, muy curiosamente, a las carreras de coches.

De forma gradual, la destilación de licor o moonshine se fue volviendo cada vez una actividad más clandestina y brutal. Grabado con impuestos para sostener el nuevo estado, el alcohol ilegal fue el motivo de una reyerta popular sofocada en 1794 por G Washinton cuando los granjeros empezaron a llenar de plumas y alquitrán a los recolectores de impuestos. Los enfrentamientos entre los recolectores de impuestos y los moonshiners a menudo acababan en tiros. En 1860, cuando el gobierno trato de subir los impuestos de nuevo para sufragar el coste de la guerra civil, los moonshiners y el Ku Klux Klan unieron fuerzas frente a los estados del norte, dando lugar a episodios de extrema violencia intimidando a ciudadanos que pudieran dar a conocer el paradero de las destilerías ilegales, y atacando a los trabajadores de hacienda y a sus familias.

La consecuencia de esta espiral de violencia fue el "temperance movement" y la prohibición en 1920 de la venta de toda forma de alcohol (Ley Seca). Esta medida, lejos de frenar el alcohol ilegal lo convirtió en el único alcohol disponible, lo que posibilitó el surgimiento del crimen organizado de una forma que no había visto vista hasta entonces. Tan solo cuando el alcohol legal volvio a circular en 1933 comenzó el declive del licor ilegal. Hasta nuestros días la destilación de licor sigue siendo ilegal en EEUU mientras la fabricación de cerveza o vino es tolerada, debido a la facilidad con que el resultado de la destilación puede ser nocivo si no se realiza el proceso correctamente.


De forma paralela a esta historia, los bootleggers o contrabandistas de licor fueron mejorando sus técnicas. De esconder el licor en las botas de montar, práctica de la que deriba el nombre por el que se les conoce, pasaron a construir y pilotar potentes automóviles para poder burlar a la policía en carreras nocturnas. Es sabido la importancia que tuvo esta práctica en el surgimiento de las carreras de coches NASCAR. De hecho, el ganador de la primera carrera había usado el mismo coche para realizar contrabando de licor apenas unas semanas antes, y figuras legendarias del mundo NASCAR han estado en prisión por contrabando de licor.

Recuerda, Recuerda, el 22 de Noviembre

¿Recuerdan el inicio de la película "V de Vendetta" donde un misterioso enmascarado interrumpe un programa de televisión para trasmitir su mensaje al mundo?

Algo así sucedio en Chicago, el 22 de noviembre de 1987 casi por primera vez en la historia de la televisión, y por ultima vez en los EEUU.

Video de la transmisión pirata


Incontables espectadores, que estaban viendo el análisis de los deportes del día en el programa de Dan Roan en la cadena WGN-TV comprueban estupefactos como la señal de televisión desaparece y es reemplazada una transmisión pirata realizada a gran escala. El incidente duro 28 segundos y afecto a innumerables telespectadores en la ciudad de Chicago.



Un impostor enmascarado, disfrazado del personaje popular Max Headroom, interrumpió la señal dejando un mensaje críptico y terminando la señal haciendo un calvo a los televidentes mientras le azotaban el trasero. Se trataba de una impersonalización del popular actor creado informáticamente para el programa, entonces recientemente cancelado, Max Headroom y también protagonista de spots publicitarios de Coca-Cola


Video del spot de Coca-cola

Los técnicos de televisión recuperaron el control cambiando a un transmisor de señal de backup, sin embargo, los medios por los que se produjo la emisión permanecen en el misterio. Este incidente, y otro posterior dos horas más tarde interrumpiendo la emisión de la serie de ciencia ficción doctor Who en la cadena WTTW, constituyen los últimos actos de piratería de señal de TV registrados en EEUU.


Lo que no dejaría de ser una curiosidad si no fuese porque se desconoce quién pirateó la señal, los motivos de porque lo hizo y sólo se tienen suposiciones de cómo lo hizo.

Se desconoce los medios técnicos con los que el intruso o intrusos pidieron llevar a cabo su hazaña. Se ha postulado que los atacantes pudieron tomar control de la antena principal de la cadena WTTW, situada en lo alto de la Torre Sears de 443m mediante la emisión de una señal de microondas más potente que la utilizada por el canal de televisión. Se postula que el equipo necesario costaría unos 25,000 US$, aunque se desconocen los detalles porque los piratas no dejaron pistas de su trabajo



El mensaje de la transmisión resulta decepcionante comparado con el coste de operación de la aventura y el riesgo implicado. Porque de haber atrapado a el presentador pirata habría afrontado multas de 100,000 US$ y hasta un año de prisión. La emisión esta plagada de referencias al popular anuncio de Coca-Cola y a la cadena WGN. La travesura (con calvo incluido), toma un carácter irónico ya que el actor impersonado, Max Headroom es el protagonista de una distopía post apocalíptica donde malvadas corporaciones mediáticas controlan el mundo y los luchadores por la libertad difunden su mensaje emitiendo clandestinamente en televisión.

Y el protagonista de la aventura sigue siendo un misterio. Pocos meses después el incidente la CIA y el FBI abandonaron la investigación sin resultados concluyendo uno de los primeros y último caso registrado de emisión pirata en EEUU

Prediciendo el futuro jugando a los dados

Eso es lo que afirman haber hecho unos investigadores de lo oculto en la universidad de Princeton. El estudio, que han venido a llamar Global Consciousness Project (Proyecto de Inteligencia global), alega que los grandes acontecimientos capaces de sacudir el mundo, tales como el 11S o la muerte de Lady Di, produce alteraciones en dispositivos mecánicos que miden la aleatoridad de sucesos naturales en la naturaleza.


La idea detrás del proyecto es que el planeta esta dotado de una consciencia global, algo así como el subconsciente colectivo de la humanidad, que reacciona ante las desgracias y sucesos alterando el resultado de detectores aleatorios informáticos. Una forma de precognición colectiva. Algo así como lo relatado en la película Mothman, La última profecía.



El experimento, que no esta falto de detractores y excepticos (y con buenas razones), consta de 65 detectores repartidos por todo el mundo, que envian a un ordenador central en Princeton 200 bits/s, es decir, el equivalente a lanzar 200 monedas por segundo.

Un conjunto de expertos se encarga de identificar episodios anómalos en la recogida de datos en torno a cada uno de los sucesos a estudiar. Durante un suceso, los números aleatorios recogidos no se comportan como corresponde, sino que muestran pequeñas desviaciones estadisticas respecto a como debiera ser.

Los defensores del proyecto alegan que desde que esta en funcionamiento han registrado 200 episodios relacionados con eventos del mundo real. Al parecer, si bien uno de estos episodios pudiese ser coincidencia, la probabilidad conjunta es de 1 entre 500,000.

Detractores del experimento basan su razonamiento en la falta de rigor, tanto a la hora de decidir que sucesos han de corresponderse con los datos recogidos, como en el periodo de tiempo en el cual se busca la anomalía. Pues en el caso del 11S por ejemplo se tomaron en cuenta no solo sucesos producidos hasta dos días más tarde, sino sucesos anteriores al atentado de las torres gemelas.

El coche que se adelantó a su tiempo

Bucky Fuller, el hombre detrás de conceptos tales como la cúpula geodésica, en cuyo honor se nombró la molécula fulereno que recuerda un balón de fútbol, fue uno de los más importantes visionarios e ingenieros del siglo XX.


Es poco conocida la anecdota de que B. Fuller desarrolló para Chrysler en 1933 un automovil de extraordinarias prestaciones para la época, el automovil Dymaxion. Un prototipo, autobus de 11 plazas conservado en el museo del automovil de Reno (exhibits/1934), eran capaz de alcanzar velocidades de 193 km/h con una eficiencia energética de 7,8 l/100, cosa extraordinaria para su época.


Tras un addicidente en el que murio el piloto, el prototipo fue desestimado y el sueño de Fuller, en el cual habia invertido parte de su fortuna personal, no llego a materializarse.

Comentarios posteriores del propio Fuller indica que el accidente que dio fin al coche Dymaxion no se trató a un fallo mecánico del automovil, sino consecuencia de un tercer vehículo. El proyecto, según recoge en el libro "The Age of Heretics", podría haber sido abandonado por la presión de la industria financiera, que no quería que un nuevo automovil revolucionara un mercado donde habian invertido grandes contidades de dinero.